Contexto: La reforma fiscal aprobada por la Cámara de Diputados el pasado viernes 18 de octubre y en estos momentos se discute en la Cámara de Senadores (probablemente se dictamine esta noche). Uno de los puntos aprobados fue el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 5% a los alimentos de alto contenido calórico. Se determino como de alto contenido calórico a aquellos alimentos que exceden los 275 Kcal por cada 100 gramos.

***********************************************************************

Este impuesto es definitivamente bueno pues desincentiva el consumo de comida chatarra. México tiene un serio problema de obesidad y medidas como estas, además de importantes, son urgentes.

Un impuesto como el aprobado no  necesariamente evitará que quién ahora consume comida chatarra la consuma en  el futuro. Impuestos como este han sido establecidos para alcohol y tabaco y la gente aún consume mucho alcohol y mucho tabaco.

Aunque ciertamente tal impuesto no evite el consumo de comida chatarra, lo disminuirá. Esto equilibrará un poco las agresivas campañas publicitarias que fomentan tales alimentos y constituye un golpe de timón en cuestiones de salud por parte de las autoridades ante los productores, quienes no parecen estar muy interesados en la salud de los mexicanos.

El “golpe de timón” parece ser más fiscal que social. Si un impuesto como el anterior realmente buscara impactar en la salud de los mexicanos generaría recursos etiquetados para reducir la obesidad. Tal como esta ahora, ese dinero podría parar en los bolsillos del próximo Andrés Granier

Es cierto que este y los anteriores gobiernos han sido poco rigurosos con la transparencia en cuestiones de dinero. Sin embargo, el impuesto en sí  constituye un método de reducción de consumo. Este es el mismo esquema que siguen por ejemplo los parquímetros con fin de reducir el uso indiscriminado del automóvil.

Quizás la pregunta adecuada aquí es ¿Todos los alimentos no básicos de más de 275 Kcal  por cada 100 g son chatarra? Una definición tan blanda  no debe estar en ninguna ley. Un ejemplo ilustrativo: La mantequilla de cacahuate sobrepasa este límite, sin embargo es recomendada por nutriólogos como fuente de proteína vegetal.

 Ese caso es muy particular. Debemos entender que el consumo de calorías promedio de una persona debe oscilar entre 1900 y 2300 en adultos y menos de 2000 en niños.  El consumo de estos alimentos “recomendados” no tendría que cesar, sino solo dosificarse. Finalmente el incremento de precio en un producto como el mencionado se diluiría a lo largo de los días que requerimos para terminar con éste. Nuevamente la clave es no comerla a cucharadas.

A todo esto me surge una pregunta. ¿Es México un estado paternalista donde el gobierno decide que debes comer porque desconfía de tu capacidad como consumidor? Si es así, es una lástima. 

El papel del gobierno no es decidir sino orientar el consumo y en esta medida quedan claros estos límites. Quién quiera consumir chatarra en exceso tiene la libertad de hacerlo, pero de hacerlo, deberá contribuir más al erario pues es de ahí de donde eventualmente deberá pagarse los tratamientos médicos de sus dolencias producto de la obesidad.

Ese punto de pagar más por que eres mal consumidor es un poco bizantino. Debemos pensar que finalmente mucha gente busca una manera rápida y barata de saciar su hambre, a veces por prisa y otras por carencia. En este último caso si estamos afectando a un grupo vulnerable que deberá comer menos o pagar más.

Fuentes: Guía de Alimentación  y Salud. UNED .  http://www.uned.es/pea-nutricion-y-dietetica-I/guia/guia_nutricion/recom_calorias.htm , CNN México http://mexico.cnn.com/nacional/2013/10/18/reforma-hacendaria-iva-impuestos-isr-colegiaturas-mascotas-postres

¿Estas en contra o a favor del tema tratado? Opina