La selección mexicana de fútbol ha completado una de sus peores actuaciones en rondas clasificatorias al mundial: Ha quedado en cuarto lugar de seis equipos de la CONCACAF, teniendo derecho a jugar la reclasificación contra el mejor equipo de la Federación de Oceanía (que no incluye a Australia). Esta crisis a provocado que en la remoción de tres entrenadores en menos de un año, dejando a cargo del equipo a Miguel Herrera, técnico que actualmente sigue vinculado al club América, actual campeón de México. ¿Merecería México ir al mundial?¿Deseas que México califique?

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A pesar de la terrible crisis de resultados, lo cierto es que México califico al repechaje simplemente porque hizo más puntos que otros dos equipos. Este simple criterio aritmético le da el legitimo derecho de disputar contra Nueva Zelanda su pase al mundial de Brasil.

No hay duda de que México fue el cuarto mejor equipo de una federación pobrísima de buen fútbol. Las reglas que FIFA establece dan esta oportunidad mercantil a una institución pésimamente presidida, la FeMexFut. Creo que por justicia deportiva México debería ser eliminado.

No existe la justicia deportiva sino el numero de goles anotados. A pesar de lo que digan los fatalistas, México es un país con más potencial futbolístico que otros, y ciertamente uno de los 32 equipos que suelen aportar más al fútbol mundial. Hablando del “negocio” de la femexfut, el mundial es negocio para todos; una temporada mundialista representa el incremento en ventas de establecimientos dedicados al esparcimiento de los cuales dependen muchas familias mexicanas.

Si, muchas familias mexicanas, como la familia Azcarraga o la familia Salinas Pliego. O las familias de los dueños de los equipos de la infame Liga MX. Si no ir al mundial va a afectar a estos parásitos del deporte, la eliminación del mundial será definitivamente un remedio para quitarse de encima a todos estos excelentes empresarios que saben hacer dinero manipulando y ahorcando nuestro legitimo derecho al entretenimiento.

Esta idea absurda de que no se pueden hacer negocios y fútbol es muy burda. El nivel de exigencia para la selección ha sido creada por la profesionalización de la liga y la selección. Para ello se han requerido dinero y por lo tanto empresarios. Esta “pésima administración” que ahora lidia con la mala eliminatoria dirige también a las selecciones juveniles, entre ellas la Sub-17, a la que seguramente le aplaudiste como foca por llegar a la final del mundial, o a aquellos campeones olímpicos de Lóndres 2012.

   Por más que tenga que reconocer el gran trabajo en fuerzas básicas (y sí, aplaudí mucho el trabajo de los chavos) lo cierto es que un golpe de 600 mdd para Televisa, que maneja la selección como un niño malcriado maneja su nuevo auto deportivo, podría desvincularlo de la selección. Estoy hablando de manera pragmática,   cuando los criterios para manejar un producto tan atractivo comercialmente sean primeramente deportivos tendremos el mismo éxito que en selecciones menores. Necesitamos que haya consecuencias de decidir todo en función de utilidades.