Durante el último més las autodefensas de Michoacán cuya cabeza visible y mediática es el Dr José Manuel Mireles han avanzado y tomado 14 cabeceras municipales y en cada una de ellas han desarmado a los policías locales. Esto ha generado la respuesta de grupos violentos que han bloqueado carreteras, incendiado autobuses e incluso colgado cuerpos en puentes. Hay alerta roja en Tierra Caliente. El pasado lunes 13 de enero se realizo una reunión en Morelia, capital del estado, entre la Secretaría de Gobernación y el Gobierno de Michoacán para firmar el Acuerdo para el Apoyo Federal para la Seguridad en Michoacán. En esta reunión se “invito” a los grupos de autodefensa a dejar las armas o atenerse a la aplicación de la ley de armas de fuego. ¿Qué deben hacer los autodefensas?¿Qué debe hacer el gobierno?

Autodefensas de la localidad de Antúnez.
Autodefensas de la localidad de Antúnez. Foto AP, tomada de La Jornada

****************************************

Al día de hoy, los grupos de autodefensa están amenazados de muerte por los caballeros templarios. Si siguen al píe de la letra la Ley de Armas quedarían a merced de los grupos delictivos, en un lugar donde la autoridad local ni es efectiva ni es de fiar. Entregar las armas es suicidio.

El estado de Tierra Caliente es crítico sin duda. Sin embargo el papel de la autoridad no puede ser otro es este caso más que de imponer el monopolio de la violencia. Lo cierto es que no puede un grupo armarse sin la estricta supervisión del estado. No existe en ningún caso la certeza de quienes son estos grupos, si son delincuentes o no,  y dejar que esta guerra siga creciendo en ambos frentes es un error.

A pesar de la campaña de desprestigio a los autodefensas estos son los grupos más transparentes de cuantos grupos armados hay en Michoacán (en el caso del grupo encabezado por el Dr Mireles). El argumento de ser posibles delincuentes se puede usar para juzgar a las autoridades locales y estatales: No podemos estar seguros que no están infiltrados por los caballeros templarios.  Los autodefensas si tienen el respaldo de la población.

La historia es definitivamente cíclica. No sería la primera vez que la población apoya a un grupo que después se radicaliza y comienza a ser un riesgo para la población. Es evidente que la solución a largo plazo es la consolidación de un poder estatal que provea seguridad y que sea de la confianza de la población. Sin embargo a corto plazo lo que se requiere es que exista autoridad. El ejército debe entrar y debe desarmar a todos.

La acción del gobierno debe ser más inteligente de lo que ha sido. No puede entrar y exigir una sumisión por que no la habrá. En todo caso debería entrar y convocar a todos a identificarse, a esclarecer delitos de los detenidos y si es el caso, otorgar amnistías a cambio de la deposición de las armas una vez que se acabe el estado de emergencia. 

El escenario descrito arriba es ideal pero poco realista. El problema no es sólo lo que sucede en la región de Tierra Caliente sino el precedente que quedará. La población de otros estados como Tamaulipas, Durango o Guerrero observará lo que ocurre en Michoacán como ejemplo. Si el gobierno permite actuar a las Autodefensas del Dr Mireles, entonces ellos comenzarán a comprar armas (sobra decir que serán ilegales) y tendremos focos de guerra diseminados en todo el país. No veo la posibilidad de que un país soporte tales eventos.