Un día de esta semana me enteré que un hacker entro a la nube de muchas mujeres famosas, copio imágenes con contenido sexual explícito y las distribuyo en varios sitios. Su objetivo aparentemente es que estas páginas incrementen su tráfico gracias a los morbosos seres que buscarían (buscan) saber como son los genitales de gente famosa.

Tomada de Time.com

¿Qué hay de raro en esto? una mezcla de fama, tecnología y porno. Muchas fotos de chicas (y chicos) son diariamente robadas, muchas contraseñas son hackeadas, pero en general son solo tragedias personales, simples casos de bullying. Con los famosos es diferente. Ahora si nos indignamos de la fragilidad del iCloud o de lo poco seguro que son nuestras contraseñas. La verdad somos hipócritas.

Peor aún es la postura de quienes asignan la culpa a las víctimas de este escándalo. Dicen “Si no quieren que sus fotos sean públicas, no se tomen selfies encueradas”. Esto es mierda. Todos tenemos derecho a tener secretos. Además el sentido de estos reclamos se parece mucho al de las personas que dicen que las violaciones son de cierta forma provocadas por las víctimas. Basura.

Lo único útil de este caso es que notemos que debemos incrementar nuestras defensas en el ciberespacio. Use contraseñas difíciles de descifrar, busque información acerca de como proteger sus archivos y sea muy selectivo con quienes comparte documentos privados.